Miguel Gil Moreno de Mora Macián nació el 21 de junio de 1967 en Barcelona. A los 24 años dejó el prestigioso bufete de abogados donde trabajaba para –sin experiencia periodística previa alguna– contar y mostrar al mundo las injusticias de todo conflicto bélico. Primer destino: Los Balcanes. Era el Verano del 1993.
Su buen carácter, su coraje para aprender y su dedicación al trabajo, además de su llamativa disposición para ayudar a todos, hizo que enseguida fuera considerado uno más entre los veteranos reporteros desplazados por entonces a Sarajevo.

Las imágenes filmadas por Miguel han sido vistas en todo el mundo. Su cámara captó la angustia de los albano-kosovares, acosados por los militares serbios en Prístina . Él fue el único periodista occidental que permaneció en esa ciudad durante la ofensiva aérea de la OTAN sobre el ejército yugoslavo. Acompañó también al naciente Ejército de Liberación Kosovar (KLA) del que obtuvo la primeras imágenes en acción, pasando dos semanas bajo los bombardeos serbios. Pero los momentos más peligrosos de su vida, según escribió él mismo, los padeció en Chechenia, cuando fue uno de los tres únicos periodistas occidentales que consiguieron entrar en la capital, Grozny, en lo más crudo de los bombardeos rusos. Sus imágenes se convirtieron en ventanas al mundo exterior que lograron abrir los ciudadanos chechenos en cinco años de guerra.

Miguel caminando sobre balas

Miguel desarrolló una excelente, arriesgada y humanitaria labor profesional, en numerosos frentes de batalla como Bosnia, Kosovo, Congo, Liberia, Ruanda, Sudán, Chechenia y Sierra Leona.

El 24 de mayo de 2000, mientras desarrollaba su labor profesional, una emboscada guerrillera en Sierra Leona acabó con su vida.

Miguel fue un corresponsal de guerra que hizo de su vida un servicio a los demás, a la verdad de los hechos y a las personas inocentes que padecen los conflictos bélicos, para lograr que otros entendiéramos la sinrazón de la guerra y la comunidad internacional no permaneciese pasiva.

Miguel Goil Moreno biografía

“Miguel amaba su trabajo porque pensaba que era la más bella de las profesiones y su empeño fue dar a conocer al mundo los horrores e historias de las guerras”.