La FMG se constituyó para dar continuidad a la labor humanitaria que Miguel había llevado a cabo durante sus años de trabajo como corresponsal de guerra. Miguel trató de paliar en lo posible la situación de desamparo y olvido en la que quedaban las víctimas de los conflictos bélicos cuando dejaban de ser portada.
La fundación en un primer momento continuó la labor que Miguel anónimamente había llevado a cabo en los países en los que había trabajado.
A partir del 2012, a raíz de la crisis económica que sufríamos en España, la FMG dió un giro y dirigió sus esfuerzos hacia un entorno más cercano e inmediato, en concreto, ayudando a las familias de clase media especialmente afectadas por la debacle económica.
Así pues a la labor inicial desarrolllada en Africa se ha sumado el trabajo que la FMG viene realizando en ESPAÑA.





